El MudFest 2025 de Bosco’s Camp 4×4 reunió nuevamente a los entusiastas del todoterreno para celebrar una de las rutas más esperadas del año. Agosto marca el final de la temporada de lluvias y el comienzo de este reto que transforma lagunas secas en verdaderos terrenos de juego. En esta edición, la cita fue en Jalisco, a tan solo una hora de la capital jarocha, donde el terreno se convirtió en un espejo de tierra húmeda ideal para poner a prueba tanto la destreza de los pilotos como las capacidades de sus 4×4.

Bosco’s Camp 4×4: 18 unidades desafiando el terreno de Jalisco
La caravana, compuesta por 18 unidades, reunió a marcas icónicas del 4×4: Jeep, Ford Bronco, Mitsubishi L200 y la nueva INEOS Grenadier Trailmaster, que destacó por su tracción diésel y su aplomo ante cada obstáculo. Las condiciones del terreno exigieron mantener la concentración al máximo. Cada aceleración levantaba grandes cortinas de lodo que llegaban a proyectarse hasta cuatro metros de altura, cubriendo por completo los parabrisas de quienes seguían de cerca a los líderes de la ruta. Contar con el depósito del limpiaparabrisas lleno y unas plumas en buen estado fue esencial para mantener la visibilidad y avanzar con seguridad entre los charcos que se formaban sobre el camino.

Conducir sobre superficies de este tipo requiere ir Suave y Constante. El suelo parece firme, pero debajo de la capa superficial se esconden cuerpos de agua que hacen que las llantas floten en ciertos momentos. Mantener el control implica mover ligeramente la dirección, sentir cómo el vehículo busca su propio equilibrio y seguir el instinto más que la vista. La regla es clara: no detenerse bajo ninguna circunstancia. Quedarse inmóvil significa hundirse, y con ello depender del apoyo del grupo para salir. Más allá del posible daño mecánico, el verdadero golpe recae sobre el orgullo del piloto, que aprende rápido que en estas rutas ir “suave y constante” es lo ideal para cualquier situación, dentro y fuera del veículo.

El MudFest no termina cuando se apagan los motores. El regreso a casa implica un cuidado minucioso de cada vehículo, pues la tierra adherida a la pintura y a las piezas mecánicas puede convertirse en un problema si no se retira a tiempo. Usar agua a presión ayuda a desprender los restos sin dañar el acabado, además de facilitar la limpieza en zonas difíciles. Revisar el filtro de aire también es indispensable; si se conserva el original, conviene lavarlo, dejarlo secar y reinstalarlo para mantener el motor en óptimas condiciones.

Por último, la dirección requiere una inspección detallada. La acumulación de tierra en los componentes puede generar un molesto “bamboleo” que provoca vibraciones en el volante y, con el tiempo, afloja tornillos o pone en riesgo la estabilidad del vehículo. Aplicar agua a presión y girar el volante durante la limpieza garantiza eliminar cualquier residuo oculto. Cada detalle cuenta, porque mantener un 4×4 en forma es parte del espíritu que define a Bosco’s Camp, esa es la #ActitudBFG.




























