La ciudad histórica de Legnica, Polonia, se transforma en el corazón del folclore internacional al recibir la 29.ª edición del Festival Internacional de Folklore Świat pod Kyczerą (El mundo bajo Kychera).
Este encuentro multicultural, reconocido con tres galardones por la Federación de Festivales Internacionales de Danza (Fidaf) como el mejor certamen de su tipo en el planeta, congrega a 10 culturas provenientes de Europa, Asia, África y Sudamérica.



Desde su origen en 1996, la celebración fomenta la apertura, la tolerancia y el intercambio artístico a través de la música y la danza tradicional.
El ensamble anfitrión y creador de este proyecto es el Conjunto de Canto y Danza Lemko Kyczera, una destacada agrupación independiente que nació en el otoño de 1991 bajo la guía del investigador Jerzy Starzyński.
¿Quiénes son los lemkos?
Los lemkos constituyen una minoría étnica de origen eslavo oriental que habitó las laderas de los Cárpatos, cuyo folclore melancólico refleja el aislamiento geográfico y la resiliencia ante desplazamientos históricos.
Este colectivo representa de forma oficial a Polonia y a la minoría etnolingüística de los lemkos, los antiguos pobladores de la región montañosa de los Beskides Bajos.

El grupo destaca por reconstruir los trajes tradicionales de su región y por salvaguardar uno de los archivos de la cultura lemko más grandes del mundo.
El ensamble forma parte del Consejo Internacional de Organizaciones de Festivales de Folklore y de las Artes Tradicionales (Cioff) y de la Organización Internacional del Arte Popular (Iov).
Para potenciar la fuerza anfitriona polaca, el evento cuenta con el talento del Conjunto de Canto y Danza de Legnica.
Fundada en 1975, esta agrupación reúne a un centenar de artistas de todas las edades acompañados por una banda tradicional de 10 músicos.
Su repertorio realiza un viaje sonoro por las regiones de Polonia —desde la Alta Silesia hasta Casubia— con ejecuciones destacadas de danzas nacionales como la polonesa, el mazur y el oberek.
Gracias a su excelencia, respaldada con el certificado Cioff en 2014, el ensamble lleva su patrimonio a escenarios de Europa, Asia y Medio Oriente como embajador de su ciudad bajo el liderazgo de Elżbieta Andrusieczko-Tor.
El centro de la celebración late con fuerza en Legnica, sede principal que alberga el gran concierto de apertura, desfiles llenos de color, presentaciones benéficas y la gala de clausura.
El Festival Świat pod Kyczerą reúne una mezcla artística multicultural
El cartel artístico reúne a agrupaciones de enorme prestigio global en una muestra de diversidad cultural.




Entre las delegaciones destaca la representación mexicana con el Ballet Sangre de México, compañía fundada en mayo de 2008 bajo la guía de Diego Rodríguez, la cual cautiva al público gracias a una propuesta estética unida a la agrupación musical Sonidos de mi Tierra.


Desde Sudamérica llegan la Fundación Cultural Tushuy Cotopaxi de Ecuador, organización que promueve la herencia andina desde 2014, y el Ballet Folklórico de Pucón (Bafpu) de Chile, el cual incorpora músicos especializados en instrumentos tradicionales de La Araucanía.

El continente africano despliega su energía con la agrupación Flex Fuzion de Gambia, propuesta creada en 2017 por la coreógrafa Ndey Fatou Jabang que combina ritmos urbanos con percusiones en vivo de África Occidental.
A ellos se une el Ballet Saly Vélingara de Senegal, una asociación nacida en 1986 bajo el liderazgo de Madame Gnouma Doucare, cuyos integrantes pertenecen a familias de griots, los guardianes ancestrales de la tradición oral africana.
La representación asiática corre a cargo del centro de artes Guru de India, institución con más de 14 años de trayectoria y miembro de la Iov, célebre por integrar acrobacias de fuerza y precisión en su espectáculo de Danza Malkhamb.
Por su parte, la delegación europea brilla con el Conjunto Nacional de Danza Folclórica Infancia Feliz, procedente de Járkov, Ucrania, bajo la dirección de Raisa Halenko.



Este colectivo congrega a más de 450 niños y jóvenes que ejecutan réplicas exactas de trajes y coreografías históricas regionales.
La joya arquitectónica de Silesia
Legnica, la sede principal del festival, posee una rica herencia histórica que data del siglo VII y destaca en Europa por su arquitectura barroca, donde sobresalen la Academia de Caballeros y el Castillo de los Piast.








